Alrededor de 400 personas participaron en la primera marcha por la salud infantil y de toda la provincia de Chiloé, en una movilización pacífica que reunió a familias, niños y adultos mayores.
Los organizadores valoraron la convocatoria y destacaron que esta es la primera de varias acciones para exigir soluciones concretas a la crisis sanitaria que afecta a la provincia.
“Queremos medidas reales, con plazos y presupuestos definidos, no bosquejos de buenos deseos. Nos declaramos en alerta y vamos a seguir movilizados”, señaló Eduardo Burgos, uno de los voceros del movimiento.
Los dirigentes criticaron la reunión sostenida con el subsecretario de Redes Asistenciales, calificándola de improvisada y sin un diálogo real con la comunidad. Sin embargo, destacaron el respaldo de los alcaldes de Chiloé, quienes comprometieron apoyo a las demandas ciudadanas.
La marcha marca el inicio de un proceso de movilización que, según advirtieron sus organizadores, podría intensificarse si no existen respuestas claras desde el Gobierno.