Con un enfoque directo en la protección del ciervo más pequeño del mundo, se dio inicio formal al Plan Piloto de Intervención para la Conservación del Pudú (Pudu puda) en la Provincia de Chiloé. La actividad, desarrollada en el marco del Bicentenario de la Anexión de Chiloé a la República de Chile.
Compromiso ministerial y ejecución local
El proyecto, denominado “Contribuyendo a la Conservación del Pudú en la Provincia de Chiloé”, cuenta con un financiamiento de 30 millones de pesos adjudicados al Centro de Estudio y Conservación del Patrimonio Natural (CECPAN).
Al respecto, la Seremi del Medio Ambiente, Tamara Puchi, destacó que esta acción responde a una planificación estratégica del gobierno: "Hoy estamos cumpliendo el compromiso del Ministerio del Medio Ambiente con la conservación de la biodiversidad, y en particular con la protección del pudú, a través del hito de lanzamiento territorial desarrollado en las comunas de Ancud y Dalcahue". La autoridad valoró la participación ciudadana y municipal, señalando que el FPA "ya se traduce en iniciativas concretas orientadas a la conservación de esta especie".
Por su parte, el consejero regional Javier Cabellosubrayó el valor simbólico y práctico de la inversión: "Este proyecto constituye un hito relevante porque se enmarca en la conmemoración del Bicentenario de Chiloé, una fecha que invita a valorar nuestro patrimonio natural". Cabello enfatizó que contar con un fondo destinado exclusivamente a una especie es un logro significativo, ya que "apunta directamente a la conservación de una de las especies más carismáticas de la isla".
Áreas de intervención y líneas de acción
El plan piloto no solo busca diagnosticar, sino intervenir en zonas críticas donde el pudú enfrenta peligros constantes debido al aumento de parcelaciones, la caza ilegal y el cambio climático.
Un patrimonio en riesgo
Desde CECPAN, la coordinadora del proyecto, Carolina Rodríguez, explicó que “este piloto de intervención ya fue seleccionado y se desarrollará en un área definida entre el cruce de Quemchi y la recta Butalcura, donde se implementarán distintas líneas de acción estratégica”. Detalló que estas acciones consideran “educación ambiental, conservación del hábitat del pudú y la disminución de amenazas, especialmente atropellos y ataques de perros”.
Actualmente, el pudú está clasificado como “Vulnerable” en Chile. En 2019, CONAF identificó a la Isla Grande de Chiloé como una macrozona prioritaria debido a su alta densidad poblacional, pero también por la magnitud de los riesgos que enfrenta.
Este esfuerzo interinstitucional busca fortalecer la corresponsabilidad ciudadana, haciendo un llamado urgente a la tenencia responsable de mascotas y a la precaución de los conductores que transitan por las rutas de la provincia. Con este piloto, los lineamientos nacionales de conservación se transforman en acciones territoriales que buscan asegurar la supervivencia del pudú como símbolo del patrimonio natural de Chiloé.
