Hace más de dos décadas, José Manuel Oquendo llegó desde Costa Rica hasta Chiloé siguiendo una historia de amor. Conoció a su esposa ancuditana en una plataforma cristiana a fines de los noventa y decidió radicarse en la isla. Desde entonces, ha construido una vida marcada por la familia —con cuatro hijos— y por el emprendimiento.
Laboratorista químico de profesión, en Ancud levantó un pequeño laboratorio donde fabrica desinfectantes, y otros químicos de uso diario, además de impulsar una librería y otros proyectos que lo han convertido en un rostro familiar para la comunidad. “Cuando llegué todo era nuevo: el clima, las costumbres, hasta la forma de las casas. Pero el trato fue excelente y me sentí muy cómodo. Ancud ya es mi casa”, recuerda.
Este año, Manuel sumó un nuevo desafío al transformar su local “Lif Tienda” en un punto de entrega y retiro de Starken. Allí recibe y despacha encomiendas desde la Isla hacia todo el país, las que poco a poco van creciendo en volumen, en especial de emprendedores que confían en este servicio para conectar su oferta de negocio con todo Chile.
“Al principio era solo un paquete cada tanto, pero ahora hay clientes que traen veinte de una sola vez. Es algo que les ayuda tanto a ellos como al comercio”, explica con orgullo el caribeño.
Los puntos Soy Starken son comercios locales que se suman a la red como locales de retiro y entrega de encomiendas. Su funcionamiento es simple: los clientes pueden pre emitir y pagar envíos desde la web o la app, y solo deben acercarse al local adherido para dejar o retirar su paquete. Todo sin manejo de efectivo y con el respaldo de capacitación, equipamiento y difusión que entrega la compañía.
