Con el objetivo de dar una respuesta a las necesidades detectadas en los jardines VTF para fortalecer la inclusión desde la primera infancia y brindar a cada niño y niña las oportunidades para aprender y crecer en comunidad, el Servicio Local de Educación Pública Chiloé, ejecuta desde hace más de un año el proyecto de apoyo temprano para la inclusión educativa.
La iniciativa pionera a nivel país en sostenedores de educación pública, trabaja actualmente con los 29 recintos de educación inicial que equivale a una matrícula de casi mil párvulos a través de un equipo multidisciplinario e itinerante.
Los profesionales pesquisan de manera temprana señales de alerta en el desarrollo, colaboran en el diseño de estrategias pedagógicas inclusivas, intervenciones específicas y generanun vínculo activo con las familias y redes locales, entendiendo que la inclusión no se logra desde intervenciones externas aisladas, sino desde el trabajo colaborativo con las comunidades educativas.
“A la fecha, hemos alcanzado una cobertura de casi el 90% de los jardines infantiles. Este proyecto cuenta con un equipo multidisciplinario que ha pesquisado más de 250 casos asociados a distintas necesidades de apoyo en niños y niñas.El trabajo contempla visitas de acompañamiento, observaciones de aula, entrevistas con educadoras y familias, revisión y actualización de antecedentes, evaluaciones integrales y seguimiento de casos. Además, desarrollamos charlas para apoderados, talleres para los equipos de aula de los jardines infantiles y espacios de trabajo. Las principales áreas abordadas son comunicación y lenguaje, neurodesarrollo, regulación emocional, desarrollo motor, procesamiento sensorial, bienestar socioemocional y participación e inclusión”, explicó el director ejecutivo de SLEP Chiloé, Pablo Baeza.
El equipo que está compuesto por sicóloga, fonoaudiólogo, terapeuta ocupacional y trabajadora social, ha detectado diagnósticos entre otros, como: alteraciones del neurodesarrollo, TEA, TDAH (trastorno de déficit atencional con hiperactividad), trastornos del lenguaje y retraso del desarrollo psicomotor.
“En aquellos casos en que se identifican situaciones que requieren mayor atención, se realizan las evaluaciones correspondientes. Asimismo, se establece contacto con sus apoderados y se desarrolla un trabajo colaborativo con el equipo educativo, compuesto por educadoras y técnicos. Cuando es necesario, se realizan las derivaciones a las áreas profesionales correspondientes y a los servicios de salud asociados. De esta manera, se entregan orientaciones y estrategias que pueden ser implementadas dentro del jardín infantil, promoviendo la prevención y detección temprana de posibles rezagos o dificultades en áreas como el desarrollo motor, lenguaje, aprendizaje, habilidades de participación y otras áreas relevantes del desarrollo infantil”, indicó la terapeuta ocupacional, Carla Arredondo.
La labor del equipo favorece la articulación y transición de niños y niñas desde los recintos VTF hacia los establecimientos educacionales, promoviendo la continuidad de los apoyos y el acompañamiento oportuno por parte de los equipos de Integración Escolar (PIE). Esto permite dar seguimiento a las necesidades y talentos detectados tempranamente, fortaleciendo las trayectorias educativas y asegurando intervenciones pertinentes desde los primeros años de desarrollo.
“El impacto en nuestra comunidad educativa ha sido positivo, por una parte, el equipo recibe herramientas, técnicas y asesoría en aula para fortalecer sus prácticas pedagógicas inclusivas, las y los niños se benefician de entornos de aprendizaje adaptados que maximizan sus habilidades comunicativas, motoras, cognitivas y sociales y las familias encuentran un espacio de contención, orientación y coeducación, transformándose en agentes activos del proceso de inclusión. Respaldados por los excelentes indicadores de logro del primer año, la permanencia del Equipo de Inclusión Temprana es una inversión indispensable para consolidar una cultura inclusiva, mitigar barreras del entorno y garantizar el máximo bienestar de nuestros lactantes, niños y niña”, indicó Marcela Montaner, directora del Jardín Infantil Rayun Duam de Dalcahue.
