En el marco del Plan Fin de Año Seguro, liderado por la Delegación Presidencial Regional, y con el objetivo de resguardar la salud de las personas ante el aumento del consumo de productos cárnicos durante las celebraciones de Año Nuevo, la Seremi de Salud ha intensificado sus fiscalizaciones durante diciembre para verificar el cumplimiento de la normativa sanitaria y reforzar las recomendaciones de autocuidado dirigidas a la ciudadanía.
En la actividad participaron la Delegada Presidencial Regional, Paulina Muñoz y la Seremi de Salud (S), Sofía Torres, junto a un equipo técnico de la Unidad de Alimentos de la Autoridad Sanitaria, enfocando las fiscalizaciones en supermercados y carnicerías, con la finalidad de evitar las enfermedades transmitidas por los alimentos y que productos que no cumplen con la normativa lleguen al consumidor.
La delegada presidencial regional, Paulina Muñoz, destacó el trabajo coordinado del plan “Fin de año seguro”, que busca proporcionar seguridad a la ciudadanía y fomentar el autocuidado.
En tanto, la seremi de Salud (s), Sofía Torres, entregó algunas recomendaciones para una compra segura de productos cárnicos, considerando que son los alimentos que aumentan el consumo en estas festividades.
La representante del Minsal explicó que, durante las últimas semanas, en el marco del reforzamiento de las fiscalizaciones a carnicerías por Fiestas de Fin de Año, no se han registrado prohibiciones de funcionamiento, sin embargo, se han iniciado dos sumarios sanitarios en Castro. Uno de ellos corresponde a un restaurante por deficiencias en materia de higiene y limpieza, y una carnicería donde se decomisaron 66 kilos de productos cárnicos, cuya procedencia no pudo ser acreditada y con características organolépticas alteradas.
Las autoridades reforzaron el llamado a la ciudadanía a comprar siempre en lugares autorizados, ya que las carnes faenadas y comercializadas de forma clandestina no aseguran su inocuidad, lo que significa innumerables riesgos para la salud de los consumidores, pues se desconoce el estado sanitario del animal o si estaba bajo algún tratamiento veterinario que restringe la posibilidad de consumo de su carne. Además, al consumir carnes clandestinas las personas están propensas a contraer alguna enfermedad zoonóticas, como triquinosis, hidatidosis o alguna otra parasitosis que pueden generar trastornos irreversibles para la salud.
Recomendaciones
En el caso de carnes frescas, se debe observar que se mantengan en vitrinas refrigeradas, ya que éstas deben almacenarse a no más de 5° C, además de mantener las características como olor y color típicas según la especie. Las carnes congeladas deben mantenerse a – 18ºC. Una carne que presente un color oscuro, de consistencia dura y seca, con falta de brillo, grasa externa oscura o que presente escurrimiento de líquido color marrón, son indicios de una carne alterada.
Para el caso de las carnes envasadas, debe tener en cuenta que estas deben cumplir con las normas de etiquetado, donde se debe observar el origen, fecha de vencimiento, recomendaciones de conservación y duración del producto (congelado, refrigerado, etc.). Además de informar que fueron procesadas y envasadas por un establecimiento autorizado.