La Corte Suprema ratificó la sentencia que condenó al Servicio de Salud Chiloé a pagar una indemnización total de $120 millones de pesos al cónyuge e hijos de paciente que falleció por la falta de servicio del Hospital de Quellón al no diagnosticar a tiempo la influenza A H1N1, que la afectó en mayo de 2016.

Verónica Cosme Delgado, de 30 años, acudió al Hospital de Quellón el 8 de mayo, donde se determinó que tenía un resfriado común.

En fallo unánime, la Tercera Sala del máximo tribunal –integrada por los ministros Sergio Muñoz, María Eugenia Sandoval, Ángela Vivanco y los abogados (i) Jorge Lagos y Pedro Pierry– rechazó el recurso de casación en el fondo deducido en contra de la sentencia, dictada por la Corte de Apelaciones de Puerto Montt, que estableció el monto de la indemnización.

La resolución que agrega: «En efecto, una vez acreditada la existencia del referido daño a través de los distintos medios de prueba previstos en la ley, toca a los sentenciadores establecer prudencialmente el monto de aquél, para lo cual aprecian sus efectos, especialmente la magnitud y el impacto que el hecho ilícito o la falta de servicio ha tenido en la vida de quien demanda la indemnización».

«Es así –continúa– como se ha dicho que ‘tratándose del monto de dicho detrimento -daño moral- éste fue apreciado por los jueces del fondo, en atención a que el sufrimiento, dolor, o molestia que el hecho ilícito ocasiona en la sensibilidad física o en los sentimientos o afectos de una persona, lo que constituye una apreciación subjetiva que queda entregada sólo a criterio y discernimiento de aquéllos, valoración que no acepta revisión de este tribunal, por la vía de la casación en el fondo’. Todo salvo que exista una desproporción tal que no tenga justificación, circunstancia que en el presente caso no concurre. En razón de lo anterior, el recurso de nulidad sustancial, en cuanto pretende la modificación del quantum del daño moral, no podrá prosperar».