Los principales destinatarios de la campaña son los apoderados de establecimientos educacionales de todos los grupos socieconómicos, ya que son ellos quienes toman la decisión de enviar o no a sus hijos al colegio y crean hábitos de responsabilidad con su proceso formativo educacional.

También, está dirigida a los profesores, con el objeto de inspirarlos y que se involucren y, a su vez, fomenten la asistencia a clases como un factor clave en el desarrollo y aprendizaje de los alumnos, y su posterior éxito en la educación superior y el mundo laboral.

El Mineduc busca revertir cifras preocupantes de inasistencia escolar que indican que en el país, uno de cada tres estudiantes presenta inasistencia crónica durante el año. Y que alrededor de 900 mil estudiantes faltaron un mes o más a clases generándose mayores dificultades para aprender y un peor desempeño académico.

A dichas cifras, se le suma que medio millón de estudiantes en 2018 arriesgaron repitencia por ausentismo, donde 120 mil 900 estudiantes repitieron en 2018 por inasistencia y no cumplir objetivos de aprendizaje.